En esta ocasión tengo el placer de traeros una entrevista muy especial y que considero bastante difícil de ver y es que nada mas y nada menos que contaremos con las palabras y perspectivas de un Portfolio Manager perteneciente al equipo gestor de un fund en un banco Bulge Bracket.

Antes de nada volver a agradecerle al autor el que haya compartido su tiempo con nosotros del que se de buena mano que anda escaso normalmente.

Sin más preámbulo os dejo con la entrevista, espero que la disfrutéis y si os gusta el contenido no dudéis en suscribiros a mi blog.

[Presentación: Quién es Martín, tus aficiones, como empleas el tiempo fuera del trabajo, etc.]

Uno de tantos emigrados a Madrid al acabar la universidad en busca de trabajo “de lo mío”. Cuando no estoy trabajando o leyendo sobre temas de trabajo me gusta tomarme unas cañas tranquilamente, salir a donde haya más verde que asfalto y, sobre todo, viajar a sitios en los que tenga el mar a mano.

[Introducción: En qué consisten tu trabajo y tu puesto, que herramientas empleas para llevarlo a cabo]

Trabajo como portfolio managers dentro de un equipo en un gran banco. Entre todos gestionamos un fondo de varios miles de millones en activos bajo gestión y unos cuantos mandatos específicos más pequeños.

Como herramientas utilizamos principalmente Bloomberg, Reuters, Excel y alrededor de una decena de sistemas de software propietario de la empresa, unos para análisis, otros para trading, otros para control de riesgos, … Además de eso estamos continuamente leyendo y hablando con economistas, analistas y otros gestores.

[Trabajo]
¿Cómo es tu día a día en el trabajo?

Las proporciones entre una cosa y otra dependen del día, pero el tiempo suele repartirse entre:
1. Reuniones con analistas (de los que analizan, no juniors) y gestores de otros fondos.
2. Conversaciones e e-mails entre el equipo sobre nuestras carteras, el mercado en general o ideas concretas que vayan surgiendo.
3. Leer mucho, tanto informes research como artículos de opinión sobre mil cosas o noticias.
4. Seguir el mercado, posiciones que tenemos abiertas e ideas en la “watchlist”.
5. Temas operativos (si los analistas están hasta arriba), de riesgos (revisiones, dar explicaciones, …), regulatorios o de proyectos relacionados con nuestro área en los que no tengamos remedio que participar para que el resultado nos sirva de algo.

¿Cuándo y cómo supiste que te gustaría trabajar en el sector financiero?

No puedo decir que mi caso sea el del típico apasionado desde pequeño y que compré mi primera acción con 8 años.
La verdad es que hasta que empecé la carrera ni siquiera me lo había planteado. En 3º empecé a tener claro que era lo que más me podía gustar y me centré en aprender todo lo posible más allá de la universidad, a base de pasar horas y horas en internet y leyendo libros. Así, poco a poco fui teniendo cada vez más claro que era lo que quería hacer; por varios motivos:

· La mezcla entre “ciencia” (jamás llamaría ciencia a la economía) y arte que supone el mundo de la inversión.
Por un lado, se necesitan unos conocimientos técnicos importantes. Por otro, uno puede ser un cerebrito, pero si no tiene ese “feeling de mercado”, esa comprensión de la psicología que hay detrás y como ésta varía a lo largo del tiempo y en función de las condiciones que se dan en cada momento, seguirá siendo un inútil como portfolio manager.
· El que nunca pueda ser un trabajo monótono. Todo cambia continuamente y debes adaptarte: la macro, eventos corporativos, geopolítica, regulación… Lo que hoy es el trade del siglo mañana puede ser un desastre y tienes que estar al tanto para que no te pase por encima. La lista de PMs que han perdido dinero por no salirse a tiempo es interminable.
· El aprendizaje es continuo. Lo anterior unido al constante desarrollo de nuevos productos o estrategias (aunque muchos sean refritos de lo que ya hay) hace que siempre estés aprendiendo.
· La competitividad. Al final estás compitiendo con miles y miles de personas -y máquinas. Tu acierto es el error de otros y viceversa.
· El que después de todo lo anterior, tan complejo y que en buena parte es abstracto y aparentemente imposible de cuantificar, sea más o menos sencillo evaluar si lo estás haciendo bien o mal (ganas pasta). Eso sí, aquí hay que tener en cuenta el factor tiempo y desgranar un poco el dato de pura rentabilidad. Ganar un mes o un año porque has pegado cuatro pelotazos de pura casualidad no significa absolutamente nada. De hecho, a veces se puede coger un dato de rentabilidad aparentemente buenísimo y terminar llegando a la conclusión de que el responsable es un zoquete por cómo ha conseguido ese dato.

¿Qué camino seguiste para llegar a donde estás hoy? ¿Se han cumplido tus expectativas?

En 3º de carrera tenía tan claro lo que quería como que mi cv me serviría de poco para lograrlo. En 4º me fui de Erasmus principalmente para mejorar mi paupérrimo nivel de inglés (el típico con el que se sale del colegio) y por dar el toque internacional al currículum. Al acabar me dediqué a aplicar a todo lo que salía por si sonaba la flauta, pero siempre se me ha dado mal la música.

Durante el curso siguiente y con lo que había ahorrado de las becas del Erasmus me metí en un postgrado en mi universidad como forma de ampliar conocimientos, orientar mi cv claramente a lo que quería y con la esperanza de al menos conseguir unas prácticas con las que meter la cabeza. La opción de irme a Madrid a hacer un master era totalmente inviable económicamente. Buceando en internet en busca de alternativas descubrí algo llamado CFA que parecía ser el santo grial en cuanto a formación. Tras meditarlo mucho –siempre he sido de estudiar el último día y aquello parecía ser toda una prueba de fuerza de voluntad- me registré para un examen para el que faltaban aún 8 o 9 meses y empecé a estudiar pensando que aquello era imposible pero que por internarlo que no quedase.

Al acabar el postgrado y a través de éste conseguí unas prácticas de apenas 2 meses en la Tesorería de un banco. Eran los primeros años de fusiones y reestructuraciones post-crisis, lo que hacía totalmente impensable el quedarse, pero al menos aprendí, toqué un Bloomberg por primera vez y seguí perfilando mi cv. Cuando se me iba a acabar esto me surgió otra oportunidad como becario en el back office de otro banco. Obviamente no era precisamente mi sueño, pero el puesto era en Madrid, así que al menos podría servirme para moverme a donde se cortaba el bacalao en este sector en España. Me tapé la nariz, lo cogí y me mudé a Madrid. Por suerte el banco estaba a tomar por saco del centro, así que mi sueldo de becario (creo que eran 600€) me permitía una habitación compartida lo suficientemente cerca como para poder ir andando.

Desde el minuto uno seguí buscando y cuando llevaba apenas 3 meses me surgió otra beca, pero esta vez en un departamento de gestión y en todo un bulge bracket, así que lo cogí sin pensármelo. Cuando dije en el otro sitio que me iba me ofrecieron un contrato fijo que, teniendo en cuenta que en el BB me habían dejado claro que eran 6 meses y puerta más aquello de “así ya tienes algo estable y puedes seguir buscando tranquilamente”, hasta me hizo dudar, pero decidí jugármela. Dado mi background de universidad pública de provincias, el tener un nombre como ése en el cv aunque sólo fuese por unas prácticas suponía un salto cualitativo importante. De hecho, más tarde me confesaron que me habían cogido precisamente porque sólo querían a alguien a quien soltarte tareas de mierda durante 6 meses y yo, además de parecer lo suficientemente competente, tenía el perfil para tragar lo que hiciese falta, mientras que con alguien de ICADE o CUNEF corrían el riesgo de que les mandase a paseo a los 2 días porque le había salido otra cosa.

Desde el día que entré en el BB me propuse que eso de los 6 meses no iba a ser así, sólo que ellos aún no lo sabían. Me centré en aprender todo lo posible y en intentar hacerme imprescindible a base de ayudar a todo el mundo, especialmente en una parte del negocio de gestión que estaba empezando a desarrollarse. Siempre he sido bastante ordenado, lo cual era útil para llevar mil temas a la vez, incluyendo muchos detalles que, de pasársete o equivocarte, podían costar dinero. A la vez iba aprendiendo sobre mercado lo que iba pudiendo, pero el núcleo de mi trabajo era lo otro, ya que era en lo que más falta hacía en ese momento y en lo que más podía aportar. También fui aprendiendo algo de VBA, lo cual me sirvió para crear y mejorar un montón de procesos y tareas diarias dentro del equipo. Además, mis jefes eran casi los únicos allí que controlaban de ese tema, con lo que sabían valorarlo y les encantaba tener a alguien del mismo palo. Aun así, la contratación parecía imposible por restricciones desde más arriba –lo normal en esa época en todas partes. No obstante, al final había llegado el punto en el que el día a día del negocio que más crecía dependía tanto de mí que el echarme no era una opción (mission accomplished). Gracias a eso, tras mucho tira y afloja con la matriz a niveles totalmente absurdos tratándose de contratar a un simple junior, por fin conseguí mi contrato fijo. En todo esto fue clave el tragar a menudo con dedicarme a cosas que no me gustaban pero que eran necesarias para el equipo. Puede parecer obvio, pero un error habitual en los becarios/juniors es pretender dedicarse sólo a lo que les gusta. El problema es que, por un lado, lo que no les gusta a ellos no suele gustarle tampoco al resto del equipo. Por otro, que suele haber una correlación negativa entre lo que les gusta y la medida en que pueden añadir valor a ello. A muchos les cuesta asumir dos verdades absolutas como son que 1) son el último mono y está para lo que les pidan; 2) No tienen idea de nada por listos que crean ser.

Tras unos años como PM en el mismo sitio, empecé a notar que ya no estaba aprendiendo nada nuevo sobre lo que a mí de verdad me interesaba (mercados y portfolio management). Al ser sólo una delegación de un banco extranjero y por la propia evolución del sector y su regulación, cada vez había más restricciones desde arriba sobre lo que se podía hacer y más tareas relacionadas con controles al respecto. Además, dado el perfil de apagafuegos y tío resolutivo que me había ganado, yo era el que se tenía que comer buena parte de todo eso, con la gestión y el seguir el mercado pasando a menudo a un segundo plano. Para rematar y a pesar de los esfuerzo de mis jefes, salarialmente no estaba contento (en términos relativos a lo que sabía que había por ahí y teniendo en cuenta todo el curro que hacía), así que tras una buena temporada bastante quemado, decidí que era hora de buscar otra cosa y tuve la suerte de que en muy poco tiempo me surgió una oportunidad para mi puesto actual, en el que puedo estar muchísimo más centrado en lo que de verdad quiero, además de pagarme mucho mejor.

En cuanto a expectativas, por un lado siempre aspiré a algo como lo que tengo y mucho más, pero por otro tampoco es que pensase que lo conseguiría. Siempre he intentado mantener un equilibrio entre el ser realista y el no ponerme límites yo mismo ni conformarme jamás con nada. No digo que tal nivel de inconformismo sea lo correcto, pero uno es como es… No le veo el sentido a dejar de intentar mejorar. Mi puesto actual es impensable para la mayoría de gente con la que estudié y un sueño incluso para gente con currículums a año luz del mío cuando acabé la universidad, pero ahora que ya estoy aquí, pienso en lo siguiente. Aún soy junior para ser un PM. Me queda mucho por aprender y mucho que avanzar.

Tres cuartos de lo mismo a nivel de salario. Hace apenas 2 o 3 años tenía la esperanza de ganar lo que gano ahora dentro de 10, pero una vez alcanzado este nivel, sí, estoy contento, lo he logrado mucho antes de lo esperado, todo genial blablablá… pero eso ya ha quedado atrás. Ahora a por el siguiente escalón.

En resumen, mis expectativas iniciales se han cumplido con creces. Lo que pasa es que a medida que he ido avanzado he seguido -y seguiré- subiéndolas.

¿Cuáles son los mayores puntos fuertes de tu trabajo? ¿Y los puntos más negativos?

Los fuertes son el disfrutar diariamente de todos los puntos que enumero en la cuarta pregunta y la exposición que tienes a gente e información en términos de calidad y profundidad de análisis. Para alguien curioso y con afán de aprender es la leche. El nivel de salario para mi edad y experiencia tampoco está nada nada mal.

Lo negativo es la ineludible parte de coñazos regulatorios, Compliance, temas operativos y de business management que tiene el trabajo y que según el día y la época quitan más tiempo del que a cualquier PM le gustaría (que es 0). Tal vez también las horas. Las jornadas de 10-12 horas para llegar a casa y aún ponerte a leer cosas no son raras si no quieres ser un mediocre más y pretendes seguir aprendiendo y estar encima de todo lo que puede afectar a tus carteras, pero personalmente durante el 90% del tiempo tampoco me supone un esfuerzo. Además, dentro de los sectores en los que se puede ganar lo que aquí (otras áreas de finanzas, consultoría estratégica, grandes despachos, …) probablemente es lo menos duro en cuanto a horas y con menos carga de “grunt work”.

¿El nivel salarial del sector en España va acorde con el nivel de vida de nuestro país o por el contrario los sueldos en términos reales son menores que por ejemplo en Londres o New York?

Sobre esto mucha gente tiene una concepción bastante errónea del tema. Una cosa es que en España simplemente no existan ciertos puestos a ciertas escalas que sí hay en Londres o NY; otra que para los que sí hay el salario REAL sea inferior a éstas, lo cual no es cierto.

Por supuesto, no puedo hablar de todas las empresas, pero en la mía, en la que como en cualquier BB Londres y NY son las que dominan todo, el salario real -que no nominal- es mejor en Madrid. El resto no pueden ser muy diferentes.

Un empleado senior en Madrid puede vivir donde le dé la gana, ya sea un chalet en las afueras o un pisazo en el centro. Su equivalente en Londres o NY no puede comprarse un piso igual en el centro o lo hará con mucho más esfuerzo. Un factor importante en esto son las diferencias en tamaño, mercado inmobiliario, etc entre cada ciudad, pero el resultado final es el mismo. Lo mismo ocurre si hablamos de calidad de vida en general y ocio. Conozco MDs que se comen más de 1-1.5h de tren para llegar al trabajo para poder tener su buena casa con jardín en las afueras. En
Madrid el mismo tío tendría un buen chalet en Pozuelo e iría en coche hasta el parking del propio edificio de la empresa. Yo vivo a 15 minutos en coche y puedo ir tranquilamente en él. Luego te quieres ir a un restaurante y el que te cuesta 50€ en Madrid son 200$ en NY. Sí, el de allí cobra más que tú, pero hacer lo mismo le cuesta mucho más y su día a día en términos de calidad de vida es mucho peor. He perdido la cuenta de las veces que compañeros de Londres o NY que han pasado unos días trabajando y saliendo por aquí me han dicho aquello de “te cambio el puesto”.

Tema totalmente aparte, como decía al principio, es que si quieres ascender profesionalmente y/o llegar a los sueldos de 7 cifras cómodamente, probablemente tengas que irte fuera, pero será porque o bien en Madrid hay 3 puestos de ese tipo por cada 30 equivalentes en Londres o NY y como no se vaya el que está no tienes nada que hacer por muy crack que seas, o porque simplemente la jerarquía de tu área es así y a partir X punto lo siguiente implica moverse.

¿Cuáles son los mayores mitos en torno al sector financiero?

Todo eso de que comemos bebés para desayunar y gatitos para merendar. A mucha gente se le va mucho la olla y mezcla mil cosas que no tienen nada que ver. A mí me han llegado a decir si no nos daba vergüenza lo de las preferentes – ¿a mí qué coño me cuentas? Incluso gente capaz de diferenciar mínimamente cree que los que gestionamos dinero vivimos de “ataques especulativos”, de generar crisis aquí y allá y de arruinar a otros. La realidad es que lo que más nos conviene a la mayoría de los que vivimos de esto es que las cosas vayan lo mejor posible para todo el mundo.

En parte la mala fama del sector está más que fundada, pero viene de áreas muy concretas. Sin embargo la mayoría de gente extrapola hasta el infinito y mete todo en el mismo saco.

Si dieses el salto a otro sector u otro puesto, ¿cuál sería?

Alguna vez lo he pensado y realmente no sabría qué decir. Me llama el venture capital, pero eso no sería realmente un cambio de sector. Lo que sí tengo claro es que jamás trabajaría en consultoría ni ningún otro área con un perfil comercial. Tengo claro que soy un técnico. De hecho, mi sueño sería vivir de gestionar mi propio dinero sin rendir cuentas a nadie.

¿Qué crees que le depara el futuro al sector de Asset Management? ¿Y al financiero en general? ¿Qué grandes cambios le esperan en los próximos 10 años? ¿Estamos al borde de alguna gran disrupción que los transforme?

Tanto en asset management como en el sector financiero en general la tecnología está cada vez más presente, aunque tampoco es que eso sea muy diferente en otros sectores. El tener herramientas (tecnología) adecuadas para procesar y analizar la ingente cantidad de información disponible marcará cada vez más la diferencia. Hace años la clave era “simplemente” el acceso a la información, mientras que hoy todo el mundo tiene acceso prácticamente a la misma información y la clave ha pasado a ser la capacidad para procesarla y ser capaz de extraer lo realmente útil para la toma de decisiones. Dicho esto, creo que se exagera el rol de temas como el big data y el IA. Todo eso está aún muy en pañales como para desterrar a los analistas y PMs humanos pasado mañana, como algunos vaticinan (la capacidad humana para generalizar aún parece lejos). No obstante, está claro que el uso de todo esto como herramienta de análisis y apoyo a la toma de decisiones seguirá creciendo.

¿Existe movilidad hacia o desde vuestro sector a otros sectores? ¿Cómo es de frecuente? ¿Qué tipo de perfiles se importan y exportan?

Salvo el típico que hace un MBA y se pasa a alguna multinacional de cualquier otro sector o se monta su propia startup de lo que sea, la movilidad se limita básicamente a consultoría y subsectores de finanzas (de M&A a private equity, de analista a portfolio manager, de gestor/analista a ventas o viceversa,…).

Cada vez se buscan perfiles más técnicos. No es necesario venir de una carrera técnica, pero sí llevarse bien con los números y ser capaz de entender y manejar conceptos y aplicaciones cuantitativos. En la misma línea, el nivel de Excel y manejo de la tecnología en general que se le exige a un junior es bastante superior a lo que se pedía hace apenas unos años.

El sector financiero suele importar perfiles muy técnicos, mientras que tiende a exportar otros más generalistas -gente que conoce el negocio en global y se va a consultoría especializado en el sector o simplemente es un buen directivo y lo fichan en cualquier otra parte.

[Recomendaciones y Otros]
¿Qué recomendarías a un universitario actual que quisiese entrar en el sector?

Aparte de lo que ya comento en la pregunta anterior y en la siguiente, que aprenda a pensar por sí mismo y que no dé por hecho que con lo que aprenda en la carrera/master de turno, por bueno que sea, basta. Esto es un sector muy competitivo. Me da igual que tengas un 9.5 en ICADE e inglés Profiency. Primero porque para el puesto al que apliques seguramente haya otros 15 como tú. Segundo porque eso me da igual. Lo que quiero es que me demuestres aptitudes más allá de que sabes estudiar y que has puesto interés en aprender más allá de los libros de la carrera. Estamos en 2017. Si de verdad esto te encanta tanto como vas a pretender venderme, tienes información de sobra en internet para aprender sobre casi cualquier cosa.

¿Cuál es el perfil o perfiles actualmente demandados en el sector?

Cada puesto puede ser un mundo, pero en general se busca gente con buena capacidad para manejarse con números y sistemas, que se desenvuelva bien trabajando en equipo y que no sea un bicho raro incapaz de transmitir lo que sabe. Al típico geek “bicho raro” puede irle muy bien en un puesto quant muy especializado, pero en general vas a necesitar hablar con mucha gente, especialmente a medida que asciendas.

También se valora la capacidad para, digamos, buscarse la vida. Esto no es una cadena de montaje. Continuamente te vas a enfrentar a problemas nuevos y tienes que ser capaz de buscarte la vida por ti mismo, encontrar formas nuevas de abordar las cosas, etc.

Para aquellos que no cuentan con un expediente académico excelente y/o proceden de una Universidad de renombre, ¿mejor ir olvidándose del sector financiero y enfocarse por otro camino?

Este es un sector, hablando claro, muy pijo. Es decir, el no venir una de las 3 o 4 universidades que todos conocemos es sin duda un hándicap. No obstante, tampoco es que el mundo se acabe. Si tienes algo en el cv más allá de la carrera (idiomas, estancia fuera, alguna experiencia -laboral o no- que llame la atención) y tienes suerte de dar con un manager decente al que el pedigrí se la suda, que los hay, podrás tener la oportunidad de demostrar lo que vales en una entrevista. Eso sí, te la juegas más a quedarte fuera por el filtro de RRHH de turno, pero es lo que hay.

Si tienes malas notas (<7) es más difícil. El no alcanzar un mínimo de expediente se ve como que te falta o bien capacidad o bien ganas. Todos sabemos que puede deberse a mil cosas y ser perfectamente comprensible. El problema es que tienes que conseguir llegar a una entrevista para contarlo.

¿Cuál es el último libro que has leído?

Casi siempre estoy leyendo al menos un par de libros a la vez, uno “de lo mío” y otro sobre cualquier otro tema. Los 2 últimos de cada lista han sido “Capital Returns” y “Why don’t we learn from history?”.

A la hora de invertir como inversor particular, ¿cuáles son tus criterios? – Clases de activos, estrategias, filosofía,
vehículos de inversión, etc. –

Dado que aún soy joven, invierto prácticamente sólo en renta variable. Uso principalmente fondos por las ventajas fiscales, pero también ETFs y acciones para ideas más concretas que no puedo jugar limpiamente con fondos. Alguna vez CFDs o futuros, pero en mucha menor medida.

Mis posiciones en ETFs y acciones son casi siempre ideas muy específicas sin mayor relación entre sí ni con el resto de mi cartera. En los fondos mantengo una cartera más o menos estratégica que voy cambiando sin grandes bandazos más allá de algunas apuestas más tácticas.

En acciones puedo entrar por infinidad de motivos, pero para ETFs o fondos sectoriales, temáticos, geográficos, etc miro mucho valoraciones, flujos y sentimiento. No estoy cómodo entrando en algo si he visto demasiados analistas empujándolo y me basta leer titulares tipo “record outflows in XXX” o que X activo es “univestable” para plantearme entrar. No se trata de ser contrarían porque sí, pero es suficiente para que me pare a mirarlo.

¿Cuáles serían tus recomendaciones para el pequeño inversor?

Más fondos traspasables y menos jugar a ser trader en acciones. La ventaja que tenemos en España con los traspasos sin pasar por caja de Hacienda es enorme. X rentabilidad anual pudiendo disfrutar del interés compuesto durante Y años frente a soltar un 20% de lo ganado cada vez que haces un trade. Que sí, que los gestores de los fondos son unos ladrones y cobran mucho, pero los brokers de renta variable también y por malo que sea el gestor va a ser mejor que tú, digas lo que digas. El problema suele venir más porque la gente compra sin saber lo que compra y/o porque se empeña en pretender hacerse rico en 2 días, con lo que acaban persiguiendo rentabilidad de fondo en fondo, entrando y saliendo siempre en los peores momentos. Aparte, se pueden comprar fondos pasivos por menos de 0.50%.

En resumen: operar poco, controlar costes, tener paciencia y no correr detrás del mercado.

¿En que nunca invertirías tu dinero?

Todo puede ser una buena inversión si el precio es el adecuado. Claro que no invertiría en cosas como el típico penny stock que aparece en banners de “hágase rico en 2 días” en foros y webs dudosas, pero entiendo que hablamos de cosas serias.

Cita tres activos que consideres una inversión potencialmente atractiva actualmente.

· Frontier markets: Con las pirámides de población y el dúo nivel de endeudamiento + tipos en mínimos que hay en desarrollados y los emergentes clásicos habiendo ya emergido en buena parte, el crecimiento real a largo plazo tiene que venir de los frontier. Aparte de esto, es una cesta muy diversificada de países relativamente independientes entre sí, lo que aporta mucha diversificación a cualquier cartera. La correlación tanto con desarrollados como con incluso emergentes puede quedarse en apenas 0.35 en función de la cesta concreta que uno se haga.
· Divisas emergentes: Ya sea directamente o invirtiendo en deuda emergente en divisa local. Las divisas están en mínimos de más de una década, los balances están mucho más saneados que hace unos años y el posicionamiento es demasiado extremo en favor del USD y el miedo a una imposición de aranceles draconianos por parte de USA que no creo que se materialice, al menos al extremo que parece estar descontándose.
· Renta variable europea: Por valoración respecto a USA. Simplemente vamos 3 años por detrás. Los datos macro y resultados empresariales por fin están saliendo bien, pero la bolsa no se mueve por el riesgo político, que personalmente creo que se exagera. De tener que elegir un sólo sector, me quedaría con bancos (apuesta por ciclo, empinamiento de la curva de tipos y parten de relativos de valoración por los suelos).
Contrariamente a lo que alguno puede pensar, me atrevería a decir que es el trade más arriesgado de los 3.

¿Cuáles han sido los inversores que más han influido en ti y por qué?

Howard Marks y Stanley Druckenmiller. Marks es de la escuela value, muy en la línea de Buffett aunque sea un desconocido para el público general. De él me gusta la atención que presta al mix entre valoraciones y psicología de mercado, cómo se centra en buscar extremos de valoración y sentimiento, lo cual encaja bien con mi forma de ser y claramente lleva a buenos resultados si uno es capaz de mantener esa filosofía y no dejarse llevar por la masa. De Druckenmiller admiro su capacidad de ver y aprovechar oportunidades en cualquier activo y cualquier parte del mundo por un lado, y de cambiar de opinión como el que cambia de camisa (acertando) por otro. El empeñarse en la visión inicial que uno tenía de algo y no ser capaz de reconocer errores es el mayor problema de la mayoría de gente en este negocio. La combinación de capacidad y flexibilidad que Druckenmiller demuestra a todos los niveles es impresionante.

Dentro del análisis técnico que herramientas destacarías como útiles y cuales descartarías por completo.

En mi opinión y experiencia, hay una correlación inversa bastante clara entre complejidad y utilidad. A medida que un indicador se hace más complejo, es más fácil que haya sido más el resultado de ejercicios de data mining que lo hacen válido sólo en situaciones muy concretas.

Los clásicos soporte/resistencia, tendencias, zonas de consolidación, sobre comprado/vendido, volumen y demás cosas de lo más común suelen ser bastante útiles como una herramienta más a la hora de decidir. Sobre todo para buscar puntos de entrada/salida o al menos no hacerlo en el peor momento.

Tampoco funciona igual en todos los activos ni timeframes. Intradía todo es inútil y en plazos más largos, salvo tendencias o zonas de soporte/resistencia muy muy fuertes (testeadas y que han aguantado varias veces durante años y años), casi que también. En diario y semanal, mejor. En cuanto a activos, en acciones es muchísimo menos fiable que hace 20 años (aunque como todo), mientras que en futuros y sobre todo divisas y commodities sigue funcionando bien, en buena parte precisamente porque son activos en los que se opera mucho en base a técnico, ya que al ser mercados tan líquidos hay mucho CTA y trend follower en general operando en ellos.

Desde 2015 hasta la actualidad el gap entre el S&P500 y el Euro Stoxx 50 se ha ido consolidando hasta los niveles de diferencial actuales. ¿A qué crees que se deben estas disparidades tan grandes? ¿Están justificadas?

Hasta ahora estaban justificadas pero, como mencionaba en la pregunta sobre ideas de inversión, podríamos estar a punto de ver como empiezan a cerrarse.

Los motivos para esas diferencias podrían resumirse en sólo uno: la fragmentación de Europa vs USA, tanto económica como fiscal y política. Después de que todo estallase en 07-08, En Estados Unidos se empezaron a tomar medidas desde el momento 1 (bajada extrema de tipos, TARP, QE, …), mientras que en Europa, con sus múltiples sistemas fiscales, modelos productivos, gobiernos, posiciones a lo largo del ciclo económico, etc., etc., etc. No se hizo apenas nada  durante años. Mientras al otro lado del Atlántico ya empezaban a recuperarse, en España aún muchos se tapaban los ojos y hablaban de la fortaleza del sistema financiero y el BCE tenía los huevazos de subir tipos en 2011 (verano muy entretenido aquel…). Aún hoy, la heterogeneidad de la economía europea (básicamente Alemania vs periferia), la falta de consenso sobre las políticas adecuadas para afrontar los problemas, la ausencia de una política fiscal común y el inmovilismo de gobiernos de todas las banderas y colores siguen lastrando la economía y con ella los mercados financieros, haciendo que Europa en 2017 tenga la esperanza de por fin haber llegado a donde EE.UU. estaba en 2013.